Lugar: Decibelios
Fecha: 09 de abril, 2011-04-10
Bandas: Nelson Olveira / Elementos / Animales que atacan / Magenta
Me vuelvo caminando con una impresora Cannon ip1900 que llevo sobre el asiento de la bicicleta, y que me encontré milagrosamente al lado de un contenedor a las cinco y media de la mañana. Creo inocente que servirá de algo. Pienso que fue un largo sábado.
la justificación
Luego de salir de ver una película sueca, en donde tetas y crítica social se unen como pocas veces he visto, me dirijo a decibelios a ver la banda de mi amigo, Animales que Atacan. Como todo toque en MontevideoAgoniza, creo que empieza al menos una o dos horas después de lo que indicaban los afiches, así que estaba seguro que llegando a las doce y media-una, estaba sobrado. Igualmente apuro la pedaleada por si las moscas. Cuando llegamos con “una amiga que me encontré en el cine” a la escena, encontramos personas que nos decían cosas balbuceadas fruto del sudor que se cuela en la boca. Entendí algo parecido a que el toque fue una cosa de locos. esto me hizo sentir un poco mal, sobre todo porque era una banda que hace tiempo no veía. Según parece fue el mejor toque donde la banda dejó todo y los espectadores salieron satisfechos con el desempeño de los músicos y con la bola de sonido de los animales furiosos. Las caras sudadas de las pibitas y los pibitos lo decían todo. Sólo el rifle, un tipo que era de palabra, me dijo la guitarra muy sucia, viste?, no se escuchaba la voz, claro, el rifle era un tipo de palabra pero nunca había visto a los Animales que Atacan. Ahora queda lo peor, me dijo la Viloria (que había, según ella misma, disfrutado mucho del concierto y decía todo el tiempo que la banda se había superado, siendo que era la tercera vez que la veía) , como malignamente, como parte de su pequeña venganza, jodete, te queda la sobra. Está bien, ahora a aguantar lo que se venga. Primero el vino. Tinto. Sin eso nada. El rifle, que es un tipo de palabra, prometió volver con el vino y lo esperamos más de media hora, pero el rifle, que es un tipo de palabra, volvió con el vino que sabíamos que iba a traer.
Empezó a tocar Elementos y sin mucha gana me voy acercando lentamente a decibelios. Abajo tocan los Expulsados. La parte elitista del rock. Mientas a unos los veían por cincuenta y luego de las once por las ganas, a los porteños había que abonarles doscientos nuevos pesos en puerta y poner cara de niño bien. Había una puerta trasera por el baño a la que traté de acceder, pero un gordito con cresta me limitó el paso. Y me dio salida muy amablemente. Me acerco al escenario para ver qué ofrece la banda, y me quedo viéndoles como tratando de entender, salgo, y a por el vino, entro de nuevo y me percato que suena deltoya, tema al que no me puedo resistir aunque quiera. Desde ese momento no tengo una noción exacta. Sé que hay unos borrachos que molestan todo el tiempo, de esos borrachos alegres y tristes que vagan por ahí. Hay unos amigos de la banda y otros más. Con la botella 500 de paso de los toros a medio llenar de tinto traído por el tipo con más palabra de montevideoAgoniza en mano, me voy alejando hacia un rincón oscuro, bien oscuro, lo suficientemente oscuro para esperar. Sólo esperar a que algo pase.
mis amigos cian y cerúleo
mis amigos cian y cerúleo
El nombre más maraca que escuché en mucho tiempo es lo primero que se me vino a la cabeza cuando pronuncian el nombre de la banda. Pero cuando empieza Magenta me sorprendo. La cantante de calzas deportivas negras, all stars roji-negros y camperita nike negra y verde con piercing de lunar Marilyn. Alternando su registro vocal entre los balbuceos seductores de pj Harvey, los falsetes chakiros y los movimientos eclécticos de Ian, la vocalista va incitando a unos borrachos a saltar desaforados mientras mateiko trata de esquivarlos a la vez que agita su mano en señal de rock. Estás más buena que la batera de los losers!, gritaban los monos, uno de los cuales vestía una camiseta roja con un corazón amarillo en medio, y la gente se agitaba. La vocalista se encantaba con su público, pero todavía faltaba lo mejor… o lo peor, según cómo se vea.
cambió el cuarto
En el afiche había faltado una banda, ésta era la Nelson Olveira. Un grupo de gente disfrazada sube al ecenario. Gordito con sombrerito de señora veraniega de pocitos, una túnica que llegaba hasta las pantorrillas regordetas y peludas, para terminar en championes deportivos Naique. Éste era el vocalista y segunda guitarra de la Nelson.
contextualización histórica*
Nelson Olveira, para qué mencionarlo si se me cae un lagrimón (mas de un delantero dirá lo mismo de los magullones que le dejaste Nelson). El Nelson Olveira era de esos tipos campechanos que vienen del campo, por lo general, en la jerga futbolera rápidamente toman el apodo de "el canario" no solo por su pago sino también por sus características bonachonas y frontales, lo que se podría decir un buen tipo. Claro, éstos canarios que luego resultan jugadores de fobal te la baten así, con la humildad, pero adentro de la cancha olvidate, es como si te cobraran todo lo bueno que son afuera, adentro, en la gramilla, en el rectángulo de fuego, ahí no hay bondad. Recio, tosco pero de frente (la patada mas chica iba a la altura de la rodilla y bajaba de forma perpendicular a la tibia cosa de dejarte los taponcitos así, viste, marcados un rato nomás pa que te acuerdes del Nelson) Pero no solo despliegan su sagacidad en el difícil arte de "meter huevo", también la labia aprendida vaya a saber uno en qué bar de mala muerte del tierra adentro mientras se encajaba una grapa con limón y aprontaba el buche pa corderear, allí sí que se aprende rápido el oficio de la charlada, esa cortesía que no tenemos los montevideanos que a uno lo hacen sentir como si fuéramos del pago nomás, de allí que el Nelson varias veces supo lucir el brazalete de capitán en varios equipos en los que jugo: estandarte del fondo, magullador de tobillos profesional, mete boquilla entrenado "dale bo hay que sacar esto che" y buen tipo. Que mas se le puede pedir a un terrestre: que exista una banda de rock que lo idolatre, nada mas! Grande Nelson!!!
la orquestación
Mientras tomaba el último fernét con pepsi (cola equivocada) sin hielo de la noche, la Nelson da comienzo su mitín estrambólico.
No quiero ser un frikie / todos putos / no encaran nada
Estuve hablando del pc/ un virus te voy a mandar
El guitarrista con el pelo en la cara y pegotín de los ramones quieto, inmóvil y con la cabeza siempre mirando sus pies, el rostro cubierto por el pelo. Un bajista bailarín con camisa floreada y short de fobal noventero. Los colegas de escenario del vicalisto sombrerito.
Entre tema y tema se podían escuchar cosas como ésta:
Lean El Capital, es un libro muy importante para entender el mundo, y si lo combinan con un libro de metafísica, se convierten en Tabaré Vázquez.
...
La juventud del mpp está de más y tienen que ir a los comités. Vayan que está buenísimo!
A lo largo del toque se podían apreciar las caras de estupefacción de algunos que no daban crédito a lo que entraba por sus oídos, mientras otros pocos coreaban las letras, muy entusiasmados. Me facilitó una fuente relacionada a Mateiko (aleas mateoroc) que ellos mismos corrieron la bola de que el toque lo iba a cerrar una banda de chicas, para que la gente no se fuera luego de Magenta.
La música que escuché me resultó inclasificable, aunque con una presencia teenage punk clara.
Luego de un basto repertorio lleno de puteadas, discursos políticos y frases sin sentido, se despiden al grito de viva la moral y el estado!. El batero sale corriendo con los pantalones en la mano.
Fin.
Fin.
p.d
Cuando todo termina, me queda la firme convicción de no haber entendido nada de lo que ocurrió ahí. Me vuelvo incrédulo, junto al Rifle, “una amiga que me encontré en el cine”, y Yostin, con la impresora Cannon ip1900 bien agarrada sobre el asiento de la bicicleta, me digo, que lo mejor va a ser volver a ver esta banda. Por la salud mental mía y de mis kolegas.
Fin (segundo)
dejo un video de la banda que inspiró y dio nombre al artículo
*- apartado del Rifle, un referente en el fútbol, y un tipo de palabra.

